MODERNIZACIÓN SEGUROS

Capacidad antes que tecnología: la clave para modernizar el core de seguros

El 74% de las aseguradoras todavía opera sobre tecnología desactualizada, los presupuestos de IT del sector crecen casi un 8% anual y la experiencia del cliente lidera la agenda estratégica. Todo indica que la industria quiere moverse, entonces ¿por qué los proyectos de modernización se frenan?

Modernizar el core no depende de qué tecnología eliges, sino de si tu organización tiene la capacidad real para ejecutar el cambio.

Un backlog de casi diez años

El core promedio del sector asegurador latinoamericano tiene cerca de 9 años desde su última versión. En términos prácticos, eso significa sistemas que fueron diseñados antes de que los canales digitales fueran una prioridad, antes de la nube como opción real y antes de que los clientes esperaran resolver en minutos lo que antes tomaba días.

Mantener ese sistema operativo consume una parte desproporcionada del presupuesto según Gartner, las aseguradoras que operan sobre cores legados destinan entre el 60% y el 80% de su gasto en IT al mantenimiento. Lo que queda para innovar es poco y lo que se puede hacer está limitado por la arquitectura que se tiene. Aun así, el 60% de las aseguradoras de la región aumentó su presupuesto de IT en el último año: la presión ya no se puede postergar.

La trampa que no está en el software

Cuando una aseguradora decide modernizar, el primer movimiento es casi siempre el mismo; semanas de evaluación de plataformas, demos, comparativos, RFPs. Se elige el software, se arma una hoja de ruta, se liberan los recursos y entonces el proyecto se frena.

No porque la plataforma falle, sino porque ejecutar una transformación de core requiere un tipo de experiencia que el mercado no produce en volumen suficiente.

Lo sabemos porque lo vemos en cada proyecto: el cuello de botella no es tecnológico. Es de talento especializado con historia real en el sector.

No hablamos de programadores en general, sino de profesionales que conocen la lógica de emisión, siniestros y cobranza; que entienden cómo funcionan los sistemas legados por dentro; que saben qué pasa cuando una migración de datos corre en paralelo con el cierre mensual. Ese conocimiento no se adquiere en un curso, se acumula en proyectos, con errores propios y ajenos.

Lo sabemos porque lo vemos en cada proyecto: el cuello de botella no es tecnológico. Es de talento especializado con historia real en el sector.

El 86% ya terceriza: El resultado depende de con quién

La industria ya encontró una respuesta estructural al problema: el 86% de las aseguradoras de la región terceriza total o parcialmente el desarrollo y mantenimiento de su core. No es una decisión de eficiencia, es una respuesta pragmática a la escasez de perfiles que no es viable sostener internamente.

Pero tercerizar no resuelve el cuello de botella por sí solo. Solo lo desplaza. Si el equipo externo no tiene experiencia real en el sector, el proyecto avanza en los papeles y se atasca en la práctica. Los sprints se cierran, los hitos se marcan  y el sistema igual llega a producción con deuda técnica acumulada o fuera del plazo original. Es un patrón que se repite, y que tiene un costo alto: no solo en tiempo y presupuesto, sino en confianza interna para seguir apostando a la transformación.

La diferencia crítica no está en el tamaño del proveedor ni en el stack tecnológico que usa, está en si el equipo que va a trabajar el proyecto ya estuvo antes en uno parecido, con plataformas parecidas, en una industria con las mismas restricciones operativas.

Lo que los datos del sector confirman

Además del backlog tecnológico hay otras señales que muestran el alcance del problema. El 30% de las aseguradoras latinoamericanas todavía no tiene un portal de venta directa propio. En un mercado donde el cliente compara, cotiza y espera contratar desde su teléfono eso no es solo un gap digital: es una restricción comercial concreta.

La mayoría de esas iniciativas ya tienen presupuesto asignado y están en agenda. Gartner y Forrester proyectan que el gasto en IT del sector crece cerca de un 8% anual: el dinero no es el cuello de botella. Lo que define si esas iniciativas se concretan es si hay un equipo con la capacidad real de ejecutarlas sobre sistemas con años de historia, integraciones no documentadas y procesos que nadie quiere tocar porque “siempre funcionaron así”.

El mismo patrón se repite en los proyectos de UX, la prioridad estratégica número uno del sector y en los primeros desarrollos de agentes de IA para siniestros, suscripción o atención. La tecnología está disponible, lo que define si una aseguradora puede desplegarla es si tiene el equipo que sepa hacerlo en su contexto específico

La pregunta que cambia el proyecto

Antes de elegir la plataforma, antes de armar el roadmap, hay una pregunta que conviene hacerse: ¿con qué equipo vamos a ejecutar esto?

No en términos de cantidad de recursos, sino de experiencia sectorial real. Un equipo que ya navegó proyectos de misión crítica en el sector asegurador no solo reduce riesgos anticipa los problemas que no están en el cronograma y sabe cómo resolverlos sin frenar el avance.

En Accion Point acompañamos a aseguradoras de la región que están exactamente en ese momento: con la decisión tomada, el presupuesto aprobado y la necesidad de armar el equipo correcto para no perder impulso en la ejecución. Si estás evaluando cómo estructurar el equipo para tu próximo proyecto, podemos ser parte de esa conversación.

Fecha de publicación: 

13 junio, 2026

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